Aunque a menudo se confunde con un resort privado por su exclusividad y belleza, este complejo de 22.000 metros cuadrados es en realidad un oasis público de agua salada y la obra maestra póstuma del visionario artista canario.
🎨 Arte, Agua y Volcán:
Transformación Urbana: Inaugurado en 1995, el proyecto convirtió una zona industrial degradada en un paraíso de piedra volcánica, vegetación exuberante y aguas turquesas.
Piscinas del Atlántico: Tres enormes lagunas de agua salada, destacando la "Piscina Cascada", alimentada por una impresionante caída de agua sobre rocas de basalto de 25 metros.
Esculturas Cinéticas: El parque está decorado con los icónicos "Juguetes de Viento" de Manrique, estructuras gigantes que cobran vida con la brisa del mar.
Triángulo Cultural: Su ubicación es inmejorable, situado entre el futurista Auditorio de Tenerife (de Calatrava) y el Palmetum (el jardín botánico de palmeras más grande de Europa).
En resumen: Mucho más que un lugar para bañarse, es una inmersión total en la filosofía de Manrique. Un espacio donde la arquitectura orgánica y el descanso se encuentran en perfecta armonía con el espíritu volcánico de las islas.