Ubicado en la tranquila zona de Santa Úrsula, este complejo huye de las aglomeraciones para ofrecer una perspectiva única de la isla: un refugio encaramado a un acantilado con vistas frontales al Teide, al Valle de La Orotava y al Atlántico.
🌸 Tesoros Locales y Autenticidad:
El Parque de la Giganta: A pasos del hotel se encuentra este jardín de cuento de hadas, famoso por su escultura de 4 metros de una mujer reclinada cubierta de flores y vegetación.
Ruta de los Guachinches: Su ubicación es inmejorable para explorar los guachinches de Santa Úrsula, esos restaurantes rústicos y familiares donde se degusta el mejor vino local y comida casera canaria a precios populares.
Diseño Panorámico: El resort destaca por su ascensor acristalado con vistas al mar, jardines subtropicales y un completo spa diseñado para la desconexión total.
Ocio y Naturaleza: Desde partidas de minigolf en el propio recinto hasta senderismo por la cercana Ruta de las Aguas, ideal para los amantes del aire libre.
En resumen: La elección perfecta para el viajero que busca "la otra Tenerife": la de los paisajes verdes, la cultura gastronómica más auténtica y la paz de un jardín suspendido sobre el océano.