Situado sobre los acantilados de Playa Paraíso, este resort recrea un pueblo canario con edificios escalonados y senderos que serpentean por la costa, evitando la estética de un hotel convencional.
🚴 Lo más destacado:
Vistas infinitas: Su piscina en el borde del acantilado es famosa por ofrecer una de las mejores panorámicas de La Gomera y puestas de sol inolvidables.
Espíritu ciclista: Cuenta con el sello Cycling Friendly (Plata), ofreciendo taller, rutas personalizadas y almacenaje para los amantes de las dos ruedas.
Pueblo Bahia: Una plaza compartida que funciona como centro neurálgico con tiendas, karaoke y discoteca, manteniendo vivo el ambiente local.
Cenas temáticas: Experiencias gastronómicas (como rodizio brasileño) en restaurantes situados literalmente sobre el océano.
En resumen: Una opción ideal para quienes buscan la energía de un pueblo español, vistas espectaculares y servicios de primer nivel para el turismo activo.