Situada en pleno Salobreña, en la espectacular Costa Tropical, la Playa de la Charca es una joya para quien busca una mezcla de descanso y belleza paisajística. La playa está presidida por «El Peñón», una enorme roca fácil de subir desde la que se contemplan unas vistas panorámicas impresionantes de la costa reluciente y del pueblo blanco que la corona. Las aguas mediterráneas son aquí notablemente transparentes y tranquilas, lo que invita a darse un baño refrescante o a pasar un día apacible tomando el sol.
Lo que hace esta playa especialmente atractiva es lo bien cuidada y accesible que está. Aunque la arena tiene una textura peculiar, algo gruesa, resulta cómoda para caminar hasta la orilla. Quienes la visitan agradecen unos servicios bien pensados: lavapiés que funcionan, aseos públicos limpios y socorristas atentos durante los meses de verano. Aparcar tampoco supone ningún problema, con muchas plazas justo al otro lado de la calle, así que tu día empieza sin el menor estrés.
Cuando aprieta el hambre, no tendrás que ir muy lejos. El paseo marítimo está lleno de estupendos restaurantes de marisco y chiringuitos donde saborear la pesca del día a pie de ola. Tanto si vienes en familia como si buscas una escapada tranquila en solitario, la Playa de la Charca te ofrece una experiencia de costa española auténtica y acogedora, que captura lo mejor de la vida junto al mar.